Las áreas urbanas están viviendo un crecimiento brutal en los últimos años, cada vez hay menos población en las zonas rurales. Ante estos cambios sociológicos y demográficos, con claros efectos económicos, políticos y medioambientales, aparece la ciudad inteligente.
La ciudad inteligente está arrasando en los nuevos modelos de desarrollo y planificación urbana. El modelo apuesta por ciudades conectadas.

¿Qué es la ciudad inteligente?

El término smart ó inteligente está siendo muy de moda, además de a ciudades se aplica a coches, teléfonos y aparatos.

La ciudad inteligente es aquella en la que todo está conectado. En la ciudad inteligente, semáforos, paredes, puertas y más estructuras, poseen dispositivos tecnológicos que registran los movimientos en la ciudad con la ayuda de unos sensores. Gracias a esto, la ciudad inteligente reúne información sobre los ciudadanos para poder mejorar la vida diaria de los mismos.
Sin embargo, es necesaria una buena gestión de los recursos para mantener la calidad de los servicios en toda ciudad inteligente.

La ciudad inteligente aprovecha todo el potencial de los avances tecnológicos para ahorrar costes siendo más eficiente, proveer nuevos servicios económicos y sociales, reduciendo el impacto medioambiental.

Como mencionamos anteriormente, las redes de sensores y los sistemas de procesado de información son la base de la ciudad inteligente. Estas redes de sensores recogen información del estado de operación de los diferentes sistemas y servicios para analizarla mediante sistemas de procesado de información, en muchos casos en tiempo real, con el objetivo de mejorar su gestión y desempeño.
Gracias a las empresas de los sectores de telecomunicaciones, energía, transporte, y tecnológicas se suministran dispositivos, cámaras, sensores, necesarios para un buen funcionamiento de la ciudad inteligente.

Sin lugar a duda, la ciudad inteligente posee variedad de efectos positivos, ya que permite que los ciudadanos estén informados en tiempo real de las novedades acerca del tiempo, polución del aire, controlar la iluminación en función de la movilidad de la gente además de otras funciones.

Lo que está claro es que de aquí a unos años, la mayoría de la población mundial estará concentrada en los centros urbanos, de ahí que para un buen funcionamiento y en beneficio de todos, se optará por la mejora y avance en el desarrollo de la ciudad inteligente.