Es evidente que para el éxito de un negocio entre otros factores, se ha de considerar la comunicación.

Tradicionalmente, se consideraba la comunicación en las empresas, un medio para que los superiores informaran a los miembros de su empresa sobre las novedades, tareas y distintos eventos de la empresa.

Sin embargo, en la actualidad esa idea ha ido evolucionando y cada vez se consideran más las opiniones de los demás componentes de la empresa.

De hecho, cada vez se hace imprescindible un flujo de información que vaya tanto en sentido ascendente como descendente. Esto es debido a que la variedad de opiniones aporta más conocimientos y ventajas que no se obtienen cuando la información tiene como origen una sola persona. A pesar de que dicha persona está al mando de la empresa, ha de haber una riqueza que se consigue con la variedad de opiniones. La variedad de opiniones permite que haya una diversidad en cuanto a las ideas que se aporten.

Por ello, tiene que existir un intercambio regular entre las personas que conforman los distintos departamentos de la empresa independientemente del nivel jerárquico en el que se sitúen.

La no consideración de las propuestas y argumentos de los individuos que trabajan en una empresa puede significar que la empresa no les presta la importancia necesaria. Esto a su vez, se refleja en una reducción de la motivación de los trabajadores.

Luego una opción para fomentar la comunicación en las empresas es la de celebrar eventos y reuniones para explicar las funciones y novedades y a su vez recolectar ideas y argumentos de los demás.

Para la obtención de una buena parte del mercado, hay que estar al tanto de las innovaciones que se suceden en el mercado, de esta manera, se evita permanecer en el punto de inicio. Por otra parte, la obtención de información del entorno, se facilita con la comunicación eficiente.