¿Nunca has oído hablar del embudo de ventas? Todos los usuarios que visitan tu web han de pasar antes por una serie de fases hasta cumplir un objetivo, ya sea un registro, un lead, o finalmente una compra. Estas fases por las que pasan los usuarios son las que componen el llamado funnel o embudo de ventas. No todos los que entran en el embudo acaban convirtiéndose en clientes, muchos perecen a mitad de camino, cumpliendo alguno de los objetivos, pero sin éxito final, como podremos comprobar en la siguiente imagen, la primera fase es mucho mayor que la última.

convierte tus visitantes en clientes

La primera fase es la de atracción, en esta fase entran en juego tus herramientas de marketing online, atraer a cuantos mas visitantes mejor, y de eso se encargan tus redes sociales, tu blog corporativo… en definitiva el contenido que difundas y la calidad del mismo. Aún así, muchos de estos visitantes se irán por donde han venido sin decir ni hola… esto se debe a que quizás tu contenido les ha parecido interesante, pero no están nada interesados en tu oferta comercial.

Aquellos usuarios que realmente les interese lo que ofreces, ya sea poco o mucho, tendrán algo de interacción con tu web, pasarán tiempo en ella y probablemente establezcan algún tipo de contacto contigo. Es quizás la fase más importante, ya que debes convencer de la idoneidad de tus productos o servicios a aquellos que realmente están interesados por ellos. Aquí es donde entramos nosotros, en el contacto con el cliente, añadir un botón click to call o un servicio de centralita al número que dejas para llamar, hará que tu servicio de atención al cliente sea mucho más eficiente y consigas aumentar al máximo el número de usuarios que llegan a la tercera fase… la conversión.

La conversión es la etapa en la que los usuarios a los que has conseguido convencer, acaben rellenando el formulario de contratación, finalicen la compra del carrito, reserven en tu local… en definitiva, que finalicen el proceso de compra. En esta etapa se perderán muchos usuarios que una vez hayan interactuado y profundizado más en tu web, no se han acabado de convencer. Podemos minimizar estas perdidas con una web atractiva, que muestre tu oferta de forma clara y sencilla y con un buen servicio de atención al cliente.

Finalmente, si hemos conseguido que al menos uno de aquellos que entraron en el embudo acabe en la tercera fase… es momento de fidelizarlo, estrategias de newsletter, promociones, llamadas de calidad… todo lo que hagamos para que ese cliente vuelva a contratar con nosotros y nos recomiende a sus conocidos es poco, pero ¡Ojo! con cuidado de no agobiarlo o acabará traicionándonos por pesados.

En definitiva, hay que atraer a un gran público a tu web y ser capaz de convencerle de que contrate, obviamente no todos los que entran contratarán, pero con las herramientas adecuadas podemos minimizar estas perdidas y aumentar así el beneficio final.