La amenaza de la telefonía móvil

Son muchos los que han comenzado a postular el fin de la telefonía fija. Si lo pensamos, presa de la rápida evolución tecnológica del mundo de las telecomunicaciones, otros medios de comunicación cayeron en rápido desuso por su superior tecnológico. Es el caso del correo tradicional, que debió ceder casi toda su presencia al correo electrónico, o el fax tradicional, que ha visto como la pujanza del fax por email lo ha eliminado como una alternativa competitiva para los clientes.

Ahora, la pregunta es ¿sucederá lo mismo con la telefonía fija?

La telefonía fija ha perpetuado su dominio durante muchas décadas. Incluso con la llegada de la telefonía móvil, que ofrecía el mismo servicio con mayores ventajas – principalmente la movilidad- los precios a los que inicialmente se ofrecía por parte de los operadores móviles (atribuibles a una estructura de mercado y de infraestructuras aún muy joven) seguían haciendo a la telefonía fija muy atractiva. Además de esto, la telefonía fija ofrecía una completa fiabilidad en las llamadas y esencialmente en la calidad de las mismas; por el contrario, no era extraño encontrar muchas zonas donde la telefonía móvil no tenía la suficiente cobertura, la calidad del sonido no era la más deseable o simplemente las llamadas se cortaban sin motivo.

Con el paso del tiempo, las tarifas de la telefonía móvil han ido descendiendo notablemente, del mismo modo que en la práctica se han solventado todos los problemas de cobertura, al punto de ser dos ofertas muy similares en competitividad, tanto de precio como de fiabilidad.

En este punto, ¿sólo pervivirá una?

Desde luego, si es observable un descenso en el uso particular de la telefonía fija, habiendo sido sustituida casi por completo por la móvil; ya nadie llama al fijo de un domicilio para preguntar por alguien, sino que le llama directamente al móvil. Sin embargo, en el plano profesional, la telefonía fija sigue siendo un referente. De hecho, existe aún la trampa psicológica de confiar más en una empresa que ofrece un fijo – o varios- de contacto en lugar de un teléfono móvil.

No obstante, la llegada de las centralita virtuales con desvío a móvil, habilitando la opción de integrar cualquier tipo de telefonía móvil a la fija, puede suponer un paso más hacia el fin de la telefonía fija, en una apuesta definitiva por la flexibilidad y movilidad de la telefonía móvil en la empresa, todo un reto.

¿Quién sabe qué sucederá?