Es evidente que la situación actual nos obliga a encontrar nuevas soluciones en nuestro negocio. Ante una expectativa negativa de ventas y la consecuente reducción de nuestros ingresos, la rentabilidad de nuestra empresa pasa por reducir al máximo nuestros costes. No siempre es fácil encontrar qué podemos recortar sin renunciar a elementos esenciales de nuestro negocio.

Un estudio realizado recientemente por Fonvirtual concluye que es posible reducir hasta en 10 veces el gasto en telecomunicaciones en nuestra empresa. Para ello, es preciso recurrir a nuevas soluciones virtuales, que mantienen las funcionalidades, fiabilidad y calidad de la atención al cliente de siempre, pero a precios mucho más competitivos.

En su estudio, se centra en el caso de la comunicación telefónica de la empresa, distribuida inteligentemente a través de las conocidas como centralitas telefónicas. El coste de adquisición  de una centralita física –tradicional- puede representar un gasto de más de 700 euros al año. Además, sus funcionalidades quedarán limitadas a no más de 8 extensiones, sin locuciones incorporadas y con un coste adicional de 50 euros por cada reparación urgente.

Por un servicio de 6 extensiones, con la posibilidad de poder incluir grabaciones propias, y gestión integral de las comunicaciones, la centralita virtual ofrece un precio de 180 euros. En adición, el pago de la centralita física resulta de una operación de financiación a varios años mientras que la solución virtual no penaliza con tiempo de permanencia alguno, pudiendo disponer el usuario de su número a placer en la búsqueda de la opción más económica en otros operadores.

Si hablamos de empresas de media o gran dimensión, que requieren centralitas con mayor número de extensiones, la comparativa de precios se dispara definitivamente. El coste de una centralita tradicional de 30 extensiones puede llegar a rozar la simbólica cifra del millón de pesetas anual (5.800 euros) mientras que la centralita virtual ofrecería el mismo número de extensiones y funcionalidades por un precio casi diez veces menor (660 euros al año).

Sin considerar hipótesis que incrementan el precio de las centralitas físicas (locuciones, reparaciones, coste de desvío de llamadas) el ahorro básico que podríamos obtener con la centralita virtual es de más de  5.000 euros al año.