Con el gran desarrollo de las nuevas tecnologías en los últimos años, el mundo laboral ha sufrido una transformación más que importante. Son muchas las cosas que han dejado de utilizarlas, algunas otras han evolucionado a mejores versiones de si mismas, y otras simplemente permanecen igual. La conjunción de esas tres situaciones desencadena una realidad más digitalizada que nunca.

En primer lugar, los ordenadores portátiles. No podemos decir que el portátil se inventara ayer al mediodía, pero si podemos afirmar que se han mejorado muchísimo en estos últimos años. El peso y el grosor de esos dispositivos se ha visto considerablemente reducido, lo que nos permite llevarlos a cualquier parte y poder trabajar aunque estemos a diez mil kilómetros de la oficina. Otra de las mejoras es la inmediata conexión a la red mediante el Wifi, que ha sustituido a ese cable telefónico y a esos ruidillos que nos anunciaban la inminente conexión a Internet. Todo estos aspectos nos llevan a cargar con el portátil a todas partes, como cualquier elementos más del día a día.

Por otra parte, los teléfonos inteligentes nos han facilitado mucho la vida en varios aspectos, aunque nos la han complicado en otros. Cuando vamos por la calle pocos son los que no llevan su smartphone en las manos, ya sea porque van chateando, consultando Twitter, el correo electrónico o el periódico. Pero es sin ninguna duda la gran revolución del sector laboral, ya que tenemos completa disponibilidad de nuestro email en cualquier momento y lugar, disponibilidad de documentos de la empresa que estén disponibles en la nube, etc. Podemos desplazar nuestra oficina a cualquier rincón del mundo sin perder el hilo. El faxvirtual también ha ayudado a esa independencia, ya que poder desconectarnos de esa enorme máquina de fax y poder disponer de su servicio desde nuestro mismo correo electrónico ha sido más que una liberación. La completa independencia de la oficina ha sido posible porque se han dado todas estas situaciones.

Y todo esto sin haber nombrado aún las centralitas virtuales. Estos servicios de telefonía en la nube nos han permitido desvincular el número cabecera de la empresa de la red fija de teléfono, por lo que no necesitamos tener una oficina y una telefonista durante toda la jornada laboral para que atienda las llamadas. Ahora podemos recibir las llamadas a un número virtual situado en la nube, que desvía las llamadas a los números de la empresa (ya sean fijos o móviles). Esto también contribuye a la movilidad de los trabajadores, ya que podrán atender las llamadas de la empresa independientemente de dónde estén y del momento que sea. Además, con las funcionalidades aplicables a la centralita, el servicio telefónico puede amoldarse a las necesidades de cada empresa.

Por último, las apps destinadas al mundo de la empresa, normalmente pueden descargarse en varias plataformas, por lo que podríamos conectar nuestro móvil a la tablet, y ésta al ordenador y compartir documentos e información de forma simultánea. E incluso entre dispositivos de distintos trabajadores. Estas app nos permiten realizar gestiones empresariales de forma rápida y sencilla, reduciendo costes y tiempo. Y es que el futuro de la empresa podría ser perfectamente de hogar a hogar, entre los trabajadores de la empresa, sin necesitar encontrarse todos en una misma ubicación.