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Muchas empresas optan por expandir su actuación a otros países. Algunas por que tienen problemas en el ámbito nacional y utilizan la internacionalización como medida de supervivencia, y otras que funcionan perfectamente en el ámbito nacional y quieren crecer aumentando su presencia en el exterior.

Ahora en este periodo de globalización, con pocas barreras comerciales, extraordinarias facilidades de comunicación y con un coste bastante bajo del transporte, se abren una gran cantidad de oportunidades de expansión de los comercios. Pero junto a estas oportunidades aparecen  un aumento de la competencia que ahora puede encontrarse en cualquier parte del mundo. Esto implica que operar en mercados extranjeros con clientes y riesgos políticos, económicos y financieros diferentes, suponga todo un reto para la empresa.

Por eso cuando tomas la decisión de internacionalizar tu negocio, tienes que tener las ideas muy claras y planear con detalle cómo lo vas a hacer. Hemos recogido un listado de los errores más comunes que suelen tener las empresas cuando tratan de expandir sus negocios al exterior:

 

1) Falta de un plan.

Contar con un plan es esencial prácticamente en todos los ámbitos de acción de la empresa, para saber cómo debemos actuar y que podemos encontrarnos. En el caso de la internacionalización, que suele ser una decisión estratégica, y que en la mayoría de ocasiones no ofrece resultados a corto plazo, el plan será vital. Analizar mercados de destino y métodos de entrada junto a las capacidades y ventajas de nuestra empresa son puntos que no pueden faltar para que este proyecto de sus frutos.

 

2) No tener en cuenta las diferencias del país extranjero.

Normalmente cuando salimos a mercados extranjeros nos enfrentamos a muchos cambios. Diferencias culturales, logísticas, fiscales y otras más pueden hacer que nuestro negocio no funcione si no se tienen en cuenta antes de actuar.

 

3) Olvidar la importancia de Internet.

En los mercados internacionales la página web de la empresa va a ser la tarjeta de presentación de la misma. Por eso, es importante cuidarla para que sea atractiva y coherente en relación a la imagen y percepción que queremos que tengan nuestros potenciales clientes. La página deberá de estar disponible en los idiomas nativos de los países en los que vamos a actuar o en su defecto en Inglés como mínimo.

 

4) No cuidar la atención al cliente.

La atención al cliente cuando se decide internacionalizar debe de seguir el mismo camino de internacionalización. Es fundamental que se adapte a los nuevos clientes para que los mismos tengan una experiencia de compra satisfactoria y se fidelicen con la empresa. Para ello será de gran ayuda contar con agentes especializados que hablen los idiomas necesarios y que sepan dar consejos y lidiar con los clientes de manera efectiva. Y para gestionar de manera adecuada y profesional el servicio, es importante tener herramientas como la centralita virtual, que cuenta con una gran variedad de funcionalidades y que dará a tu empresa una imagen mucho más profesional.

5) No contar con agentes y distribuidores adecuados.

Es de gran ayuda contar con agentes y distribuidores procedentes del país de destino que podrán darte una visión más cercana del país en el que quieres operar, con datos sobre sus usos y costumbres, precios de mercado y muchos datos de interés. Por supuesto sin perder la esencia de la empresa. Encontrar a una persona que encaje satisfactoriamente en el puesto y con la empresa será importante para asegurar una relación duradera y que tu actuación en el país sea lo más efectiva posible.

 

6) Mala elección de métodos de entrada en el mercado.

Hay muchas estrategias que puedes elegir para internacionalizar tu negocio. Entre ellas encontramos la exportación directa e indirecta, y las joint-venture por ejemplo. Dependiendo de las necesidades de tu negocio y tu plan de actuación puede haber alguna que te de más ventajas que otra y que se adecue más a lo que quieres. Será muy importante ver las ventajas e inconvenientes derivados de cada una de las estrategias para no fallar en la elección del método de entrada.

 

7) La impaciencia.

La internacionalización es un proceso lento y gradual que además está sujeto a múltiples contingencias. Hay que saber que es un proceso que requiere de paciencia por parte de la empresa, que no va a encontrar normalmente resultados rápidos lo que puede llevar a la frustración. Tranquilo, como todo proyecto de gran envergadura requiere su tiempo, pero si tienes paciencia recogerás sus frutos.

 

Estas son algunas de las cuestiones que debes tener en cuenta si quieres expandir tu negocio a otros países. La ayuda de herramientas como la centralita virtual que hemos mencionado, o el uso de números virtuales internacionales entre otras opciones de comunicación, pueden ayudarte a atraer cliente y fidelizarlos.