En una economía donde el 90% de las empresas son PYMES y autónomos, una de las mayores preocupaciones de la actualidad es la conciliación de la vida personal y profesional del empresario. ¿Hasta qué punto es necesario saber marcar límites? ¿Cómo podemos establecer esos límites?

A veces, como muchos empresarios sabrán, la línea entre la vida personal y el trabajo es tan delgada que es casi inexistente. Los clientes disponen de nuestro teléfono y pueden contactarnos en cualquier momento. Teniendo tanta dependencia con ellos ¿cómo podemos decirles que no?

Actualmente, existen diferentes herramientas que nos pueden ayudar a solventar este tipo de problemas. Descubramos cuáles.

– La aparición de números virtuales permiten a los autónomos tener un número de teléfono máscara para su trabajo. Es decir, un número fijo que ofrecer a los clientes que, sin embargo, se desvía de forma incondicionada al móvil personal. De esta forma, además de mejorar la imagen que ofrecemos al público, al mostrar un número fijo como teléfono de empresa, sabremos cuando recibamos una llamada si el origen es el de alguien que ha llamado al fijo de la empresa, lo que cataloga la llamada como profesional, o ha llamado directamente al móvil, siendo de carácter personal

– Combinando esta solución de número virtual junto a otras más avanzadas como la centralita virtual, podremos separar de forma más eficaz el trabajo del ámbito personal. Tal y como sucedía con los números virtuales, además de conseguir mejorar la imagen de nuestra empresa y poder recibir las llamadas desde cualquier lugar, podemos aprovechar funcionalidades como la segmentación por horarios. De esta manera, habilitaremos un horario en el que las llamadas se puedan desviarse a nuestro móvil –horario comercial- pero otro en el que sea imposible contactar con nosotros, incluyendo fines de semanas, festivos y vacaciones. Esto también es posible con otro tipo de canales de comunicación como por ejemplo sucede con el fax. Gracias a herramientas más evolucionadas como el fax por Internet, podremos establecer un horario y unos días en los que será imposible la recepción de fax.

– Para otros canales de recepción como el email, es especialmente útil el uso de autorespondedores, que nos proporcionan mucho margen a la hora de responder, permitiéndonos más margen a la hora de organizar nuestra –apretada- agenda.