La obsesión por el orden de Pedro no conoce límites. Es el primero que llega a la nueva oficina, y eso que es el jefe. Al entrar, alinea sillas con mesas, ordena montones de papel y se asegura que cada cosa está en su sitio. Luego se dirige a su despacho y, tras encender y apagar la luz tres veces y comprobar que, efectivamente, todo está en orden, enciende su ordenador y comienza la jornada. Sí, muchos podrán decir que sufre un trastorno obsesivo compulsivo, pero lo cierto es que Pedro tiene a su nueva empresa funcionando como un reloj.

Sin embargo, cuando el teléfono comienza a sonar, el sueño del orden perfecto de Pedro se desvanece. La única línea de teléfono de la empresa comienza a bloquearse cuando llama más de un cliente al mismo tiempo. Los correos de los clientes que no pueden contactar se amontonan. Clientes enfadados, negocio enfermo, se dice Pedro.

Así que Pedro decide sentarse frente a su –pulcro- escritorio y bucear en Internet hasta encontrar una solución, porque cree que son este tipo de pequeñas cosas las que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Busca, por un lado, una herramienta que le permita gestionar varias llamadas a la vez, evitando que los clientes llamen y encuentren comunicando el teléfono. Pero, atajando este problema, Pedro también quiere dotar a su oficina de un nuevo orden. Son cuatro personas las que tiene allí trabajando y, cada una de ellas, tiene encomendada una tarea muy definida: administración, departamento técnico, comercial y facturación, respectivamente. ¿Por qué no trasladar esa distribución también a su teléfono de atención?

Es entonces cuando Pedro encuentra la solución de fonvirtual por 24 euros al mes. Con la centralita virtual, puede distribuir las llamadas que reciben sin que bajo ningún concepto le suene comunicando al llamante. Además, la creación de valor para Pedro, los clientes y, en última instancia, para su empresa, es extraordinaria. Existe un orden pleno en la distribución de las llamadas a través de los diferentes departamentos, habiendo sido clasificadas esas llamadas previamente en un menú de opciones que escucha el cliente. Pedro, parece que por fin está totalmente satisfecho.

Orden y eficiencia, por sólo 24 euros al mes.