Las funcionalidades que ofrecen las centralitas virtuales pasan por ser versiones completamente mejoradas de las que ofrecen las tradicionales. Quizás una de las posibilidades que más desapercibida pasa y que, por otro lado, más polémica resulta, es la grabación de llamadas,tanto para llamadas entrantes como para las que realizamos hacia ele exterior.

La grabación de las llamadas supone un control absoluto sobre el contenido de las llamadas que transitan a través de la centralita, de modo que esto aporta un aumento del valor añadido en la gestión de las telecomunicaciones de nuestra empresa. Poder saber qué se hablo, cuándo, con quién, en qué términos…, son posibilidades que ofrece fonvirtual sin ningún coste a los clientes que contratan con modalidad PREMIUM.

Esta funcionalidad, cuya utilidad es tan evidente en sí misma, es aún observada con recelo por algunos, quizás por la falsa creencia de estar cometiendo una ilegalidad. La grabación de una conversación donde participa el grabante, como emisor o receptor,  no supone ninguna conculcación del derecho al honor e intimidad de la otra parte, con independencia de si sabe o no que está siendo grabada.

El problema emerge en la eventual disposición de la grabación para unos fines que no fueron advertidos a la persona grabada. A saber: desde la difusión no consentida de la grabación hasta el empleo de la grabación como medio de prueba. Cualquier uso de la grabación en perjuicio de la intimidad del grabado será considerado jurídicamente como inválido, además de poder acarrear otras consecuencias penales.

Toda vez que el uso que realicemos de nuestras grabaciones esté destinado a implementar mejores medidas en la gestión de nuestros propios contenidos, sin exponer ningún tipo de grabación, los derechos de todas las partes habrán sido respetados y el procedimiento de grabación será perfectamente legal.