Ya no es de extrañar que cuando entremos en una oficina no encontremos papeles por cada esquina y que las mesas estén casi prácticamente vacías. Cada vez son más las empresas que adoptan este modelo de trabajo, una forma completamente digital de desempeñar nuestras labores en la empresa.

Los folios se han sustituido por documentos digitales que podemos compartir en un segundo y que pueden modificarse de forma simultánea entre varios trabajadores. Los teléfonos fijos pasan a ser móviles, y el fax por Internet. Cada vez hay menos papel, menos dispositivos y menos cables. Basta con un móvil, una tablet o un ordenador, y un buen sitio en el que sentarse.

Las oficinas tradicionales pierden adeptos a la vez que ahorran en costes: papel, tinta, tarfas de teléfono, dispositivos, mantenimiento… En la era de lo digital todo lo que no contribuya al ahorro de tiempo y dinero cada vez tiene menos cabida. Además se empiezan a adoptar costumbres que ayudan al desarrollo de esta nueva tendencia.

Un buen ejemplo es la tendencia BYOD (Bring Your Own Device), que viene a decir que lleves al trabajo tu dispositivo móvil para que haga las veces de teléfono de la empresa. Con las centralitas virtuales las empresas se han ahorrado el pago y la contratación de muchas líneas telefónicas con las que abastecer a toda la empresa. Los trabajadores son los que llevan sus móviles, y las centralitas virtuales las que se encargan de gestionar las llamadas y desviarlas a esos dispositivos particulares de los empleados, permitiendo una mayor movilidad de los trabajadores, una mayor eficiencia al poder evitar las pérdidas de llamadas y un ahorro tanto en dispositivos como en las líneas telefónicas.

En cuanto a los faxes, ahora se envían por Internet, ahorrando papel, tinta y espacio de la oficina. Y tiempo, por supuesto, ya que ahora sólo tenemos que adjuntar el archivo al correo que hará las veces de fax y que será recibido por nuestro cliente. Ni cables, ni aparatos, ni papel. Todo desde tu tablet, tu ordenador o móvil.

Son al fin y al cabo un cúmulo de herramientas que al ser dispuestas para trabajar en conjunto, nos aportan unas ventajas mucho mayores a la actividad empresarial al uso. Facilitan la movilidad de los trabajadores, benefician la conciliación de la vida laboral y personal y permiten una actividad profesional más eficiente y cómoda para el trabajador.