Exportar es una tarea sencilla, si se sabe cómo. Si quieres seguir creciendo y que tus ventas sean cada vez mayores exportar es algo obligado, ya que los beneficios que aporta la internacionalización a tu empresa son multiples:

-Aumento de las ventas.

-Generación de economías de escala en la producción.

-Aumento de la rentabilidad.

-Mejora de la imagen de tu marca.

-Mejora de la competitividad.
Estos son sólo algunos de los “por qué” exportar es tan necesario en una empresa que pretenda crecer y competir en un entorno internacional y globalizado como el actual. Pero no todas las empresas pueden hacerlo. Muchas pequeñas o medianas empresas se aventuran a expandirse al mercado exterior y fracasan, esto se debe a que no han llevado a cabo una preparación previa que les ayude a conocer sus capacidades y sobre todo sus límites.

Lo primero que debe realizar una empresa que pretenda exportar es elaborar un análisis interno que le permita conocer si cuenta con un producto vendible en el exterior. Esto se logra gracias a un estudio de mercado, una matriz D.A.F.O te ayudará a conocer tus fortalezas y a intentar solventar las amenazas o debilidades, también te dará información sobre la competencia en el mercado y sobre las previsiones de demanda de tu producto.

El perfil del consumidor medio extranjero es otro de los aspectos que debes analizar, ten en cuenta que cada país tiene unas costumbres y unos niveles de vida distintos del resto, por lo que analizar los gustos, preferencias y comportamiento de compra del consumidor medio del país al que quieres dirigirte es algo clave para saber si tu producto será demandado tal y como lo comercializas en tu mercado local, o necesitará alguna modificación para ser del agrado del colectivo extranjero.

Que tener en cuenta antes de exportar

Hay que tener en cuenta que exportar conlleva una inversión de capital importante, un análisis financiero te ayudará a conocer si tus recursos financieros son necesarios para acometer los costos y los gastos de exportar.

Mucha de esta información la podrás conseguir de forma gratuita ya que existen numerosas organizaciones o asociaciones que te ayudarán a conocer este tipo de datos, como las cámaras de comercio. También puedes buscar información en Internet, en portales de exportación o páginas que traten sobre exportación o comercio internacional.

No hay que olvidarse de los aspectos legales propios de cada país. Aduanas, registros especiales, homologaciones… cada país tiene sus propias reglas, y debes conocer las de cada uno de ellos antes de exportar.

Si has realizado todo esto y crees que estás listo para exportar, sólo te queda ponerte manos a la obra. Una vez dentro, sólo debes preocuparte de seguir creciendo y de aumentar tus ventas, para ello te recomendamos utilizar un número virtual internacional con el que podrás llevar tu oficina a cualquier lugar del mundo sin tener que moverla de tu ciudad.

Numero virtual internacional

Con uno de nuestros números internacionales ofrecerás a tus clientes extranjeros un número local al que llamar, que desvía todas sus llamadas a los fijos o móviles que deseéis. Esto les aportará seguridad en tu empresa y les ahorrarás el coste de una llamada internacional, tu empresa tendrá una imagen más cercana y el volumen de clientes aumentará. Además tendrás la posibilidad de llamar mostrando tu número internacional, para que llames a quien llames no vean tu número español y por si fuera poco, podrás configurar todas las funcionalidades de una centralita virtual y en el idioma que quieras, para maximizar la eficiencia en tu atención al cliente y mejorar tus ventas con ello.

Una opción obligada para todas aquellas empresas que se abren al exterior, por qué seamos francos… ¿cuantos clientes internacionales van a llamar a tu número español y acarrear con el coste de una llamada internacional pudiendo contactar con otra empresa que tenga una presencia nacional y le ofrezca las facilidades ya comentadas? Echa un vistazo a nuestro video y acaba de convencerte de los beneficios de un número virtual internacional.

Así que ya sabes, si estás pensando exportar no te lances al barro antes de analizar detalladamente tus capacidades, tus recursos y el mercado al que te quieres dirigir. Puede librarte de más de un disgusto.