Desde hace un tiempo estamos viendo cómo las grandes empresas tecnológicas están concentrando sus esfuerzos en el desarrollo de elementos conectados a la red que hagan nuestra vida un poco más fácil. Es la llamada tecnología wearable.

¿Qué es eso de la tecnología wearable?

El Internet de las cosas ya es una realidad. Ya son más que conocidas las casas inteligentes que se pueden manejar desde el teléfono móvil, tablet u ordenador: subir y bajar las persianas, encender el aire acondicionado, ver las cámaras de seguridad a tiempo real… Y es que no es de extrañar que se empiece a buscar una mayor funcionalidad de las cosas de nuestro día a día conectándolas a Internet. Y una forma cercana de comprobarlo son las Smart TV, que podemos conectar a Internet y que va adaptando sus contenidos online en función de los gustos del usuario.

Pero el sector tecnológico no quiere acabar ahí, sino que pretende que cualquier objeto electrónico de los hogares, como la lavadora o a cafetera, estén conectados a la red y puedan ofrecer unas funcionalidades mayores y más prácticas que las que posee de forma habitual. Y no sólo en los hogares, ya que si aplicamos esta tecnología a los elementos de la ciudad podríamos por ejemplo, saber qué contenedores están llenos y necesitan vaciarse, o qué semáforos son los que no están funcionando correctamente. Supondría una gestión más eficiente de los recursos y de los servicios que posee un ayuntamiento. No sólo se reducirían costes, sino que los servicios y las infraestructuras locales serían mucho más efectivas.Permitiría también un ahorro energético considerable si las luces o el termostato estuvieran conectados a Internet. Sería tan sencillo como configurar que las luces se encendieran sólo cuando la  iluminación fuera baja, o que el termostato modificara la temperatura de la estancia según la climatología del momento.

Aunque suene futurista, esa realidad está cada vez más cerca, y promete unas facilidades que rozan la ficción.

¿Cómo se aplica esto a la telefonía móvil?

El 18 de marzo de 2014 Google presentó un sistema operativo para tecnología wearable basado en Android, al que llamó Android Wear.Es un sistema pensado para aplicarse a relojes inteligentes (SmartWatches), pulseras inteligentes (WristBand), y a cualquier otro dispositivo wearable que pueda surgir a partir de entonces en este sector del Internet de las cosas.

Por su parte, Apple lanzó al mercado su iWatch el 24 de abril de 2015, en 9 países simultáneamente. A pesar de que el sistema operativo es diferente al de Android por motivos obvios, la usabilidad es similar. Su iWatch depende del iPhone y ofrece utilidades similares a las que ofrece Android.

Independientemente del sistema operativo, o de la marca fabricante del reloj, el procedimiento es el mismo: conectamos nuestro Smartwatch a nuestro dispositivo móvil y lo utilizamos como pantalla de inicio. Es decir, es una extensión de la pantalla de tu móvil. Al conectar los dispositivos, se comparten muchas de las posibilidades que el dispositivo móvil nos ofrece. Podríamos entonces contestar y realizar llamadas, consultar el correo electrónico, responder a conversaciones de chats, disponer de termómetro, GPS, recordatorios, música sin conexión, y muchas otras utilidades, además de la de dar la hora.

Sin embargo, los wearables continúan dependiendo del móvil para conectarse a la red, es decir, que no son más que un accesorio a nuestro móvil. Nos permite tener guardado el teléfono en el bolsillo y no tener que sacarlo continuamente acupándonos las manos. Pero, por ahora, no es independiente. Tendremos que esperar un poco más para sustituir nuestro dispositivo móvil por un SmartWatch.

Doblemente útil para tu empresa: SmartWatch y número virtual

Los relojes inteligentes reciben las llamadas de la misma forma que lo hacen los móviles, por lo que pueden recibir también llamadas desviadas desde una centralita virtual.Esto plantea una nueva posibilidad para las empresas, que no sólo podrán atender las llamadas desviadas desde los dispositivos móviles, sino que también podrán hacerlo desde los SmartWatch.Con Fonvirtual podrás desviar de forma ilimitada todas las llamadas que recibas en tu número virtual hacia cualquier dispositivo de tus empleados, incluso a tu reloj inteligente.

Aunque ahora no suponga un gran adelanto, solo es cuestión de tiempo que los relojes inteligentes sean independientes de los móviles. A partir de entonces, no necesitarás ni llevarlo encima, y el poder atender las llamadas de tu negocio desde tu reloj será una gran ventaja.

Es una realidad cada vez más cercana, y considerada por la gran parte de las empresas del sector, el claro futuro al que debe encaminarse la tecnología, con el objetivo de hacerla más cómoda y añadir practicidad a nuestro entorno.