Centralita IP virtual

Centralita IP virtual

Todos sabemos quién manda en una empresa, y no son los altos cargos, los que realmente marcan el devenir de una empresa son los propios clientes. Por tanto, es más que necesario brindarles la mejor atención telefónica posible, y para mejorar lo hasta entonces ofrecido por una centralita física, nace la centralita IP virtual.

Con la adopción de esta herramienta de gestión de llamadas, las empresas se han encontrado con una importante reducción de los costes en materia de telecomunicaciones. Ya que la centralita IP virtual no requiere del carísimo equipamiento que necesitaríamos para una centralita física, que en la mayoría de las ocasiones las empresas no se podían permitir. Habría que centrarse en invertir en la contratación de un potente ADSL, así como de teléfonos IP o equipos para atender las llamadas desde el ordenador.

La centralita IP virtual ¿es de calidad?

Pero los costes no lo son todo, puesto que nuestro servicio telefónico dependería fundamentalmente de nuestra conexión a Internet, algo que no siempre podemos tener bajo control. Debido a la irregularidad de esta red IP, la calidad de la llamada no llega a alcanzar a la telefónica. Siendo la latencia una importante desventaja en este sentido, ya que a nadie le resulta adecuado tener una pausa de 200 milisegundos en una conversación telefónica.

Dejando atrás la cuestión de la calidad de las llamadas, una centralita IP virtual nos ofrece una gama más amplia de funcionalidades que implementar en nuestro servicio, desde el filtro por horarios, hasta la posibilidad de contratar locuciones 100% personalizadas entre otras opciones. Todo esto mejora el atractivo de nuestro sistema de atención telefónica, ya que nos acerca cada vez más a nuestro principal objetivo, prestarle el mejor trato posible al sustento de nuestra empresa, nuestros clientes.

Si ponemos en nuestra balanza particular las ventajas y desventajas que obtenemos de trabajar con una centralita IP virtual, no podemos olvidar los riesgos que supone el hecho de que nuestro sistema dependa de Internet. Nuestro servicio podría quedar fácilmente interrumpido, en el caso de que un virus infecte alguno de los equipos de nuestro sistema, así como podríamos estar expuestos al robo de datos por parte de algún cracker.

Es evidente que a nadie le gusta correr riesgos, menos aún cuando podemos usar caminos alternativos y pasar por alto estos escollos. Por tanto, es importante analizar cuáles son tus necesidades y a qué peligros estáis dispuestos a exponer a vuestros clientes, antes de contratar un servicio de centralita virtual.