Ya se pueden utilizar los dispositivos electrónicos portátiles y ordenadores portátiles a bordo de los aviones sin necesidad de activar el «modo avión». Los dispositivos electrónicos en los aviones están a punto de conquistar el último espacio al que no llegaban: los 10.000 metros de altura.

Los dispositivos electrónicos en los aviones, ¿por qué no se podían usar?

Hasta el 2013 el uso de los dispositivos electrónicos en los aviones estaba restringido, pero a partir de ese año se autorizó a usarlos en «modo avión» de modo que no se transmitiesen señales durante el vuelo.
Las razones que impedían el uso de dispositivos electrónicos en los aviones giraban entorno a la seguridad. Según la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), los dispositivos electrónicos en los aviones pueden transmitir señales involuntariamente que interfieren con otros receptores o transmisores. Las aeronaves habían tenido que aprobar certificaciones de seguridad para garatizar que no se veían afectadas por zonas de interferencia electromagnética, pero la precaución del modo avión se mantenían en las «fases críticas» por la probabilidad de que la interferencia pudiese afectar sistemas de navegación. Las interferencias podían no provocar la caída de un avión pero sí se habían registrado casos de activación de alarmas de combustible o de fuego falsas.

Uso de los dispositivos electrónicos en los aviones sin «modo vuelo»

Sin embargo, a partir de noviembre de 2014, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha dado un paso más en su objetivo de equiparar el uso de dispositivos electrónicos a otros medios de transporte, como el tren, y ha permitido su empleo en los aviones, en cualquier fase del vuelo, sin necesidad de activar el «modo avión».
De esta manera, se avanza en el uso de dispositivos electrónicos en los aviones. No obstante, este permiso ampara solo a las aerolíneas europeas que, a su vez, solo podrán permitir el uso libre de los dispositivos electrónicos en los aviones después de pasar una serie de pruebas que garanticen que en ningún caso interferirán con los sistemas del propio avión. Según la agencia de seguridad, este proceso de evaluación es el que hará que haya diferencias entre las compañías sobre el momento en el que los dispositivos electrónicos en los aviones podrán ser utilizados.

Esta norma supone «un paso para permitir la posibilidad de ofrecer servicios de telecomunicaciones o wi-fi de puerta a puerta» es decir, desde la puerta de embarque hasta su destino. Esta indicación, supone que las propias compañías podrán suministrar servicios de telefonía y datos a bordo de los aviones. La regulación vale para todos los dispositivos electrónicos en los aviones, es decir, tanto para teléfonos, como para tabletas, ordenadores portátiles, lectores de libros electrónicos o reproductores MP3.

Desde la EASA aconsejan comprobar en la web de la aerolínea si está permitido o no el uso de dispositivos electrónicos en los aviones de la compañía correspondiente y de qué forma, al tiempo que han recordado que la «seguridad de todos es la prioridad», por lo que hay que seguir las indicaciones de la tripulación de abordo.

¿Se pueden realizar llamadas o navegar por Internet?

Estas funciones van a depender del tipo de aeronave en la que se vuele y los servicios que ofrezca la aerolínea. Las probabilidades de obtener señal móvil en una zona urbana en un avión dependerá de la altura del avión. Estas también dependen de si se sobrevuela una zona urbana o rural. Sobre el océano no hay posibilidad de conexión porque no hay estaciones o torres de telefonía. Una vez se pierda la conexión de red, el dispositivo no podrá efectuar llamadas o podrá utilizar los paquetes de datos.
La posibilidad de poder conectarse a Internet o realizar llamadas mediante dispositivos electrónicos en los aviones va a depender de las aeronaves que posean la certificación MCA (Comunicaciones móviles a bordo de aeronaves). En estos casos la aerolínea equipa la aeronave con una red propia. El usuario conecta sus dispositivos electrónicos en los aviones con esa red interna y el sistema del avión envía la señal a las torres de telefonía vía satélite. En esos casos, los cargos se gestionan como si la red fuese un «país virtual» por lo que aplica el cobro de «roaming: resto del mundo», el más costoso. Hay aerolíneas, como Iberia, American Airlines, Qatar Airlines, Japan Airlines y Emirates Airlines que también ofrecen conexión Wi-Fi en el avión.

Con estos avances, podremos estar conectados con nuestros dispositivos electrónicos en los aviones, cosa que no sucedía hasta hace poco.